BIOÉTICA Y DEONTOLOGÍA PROFESIONAL como eje central en los procesos de intervención social

El 8 de noviembre tuve el placer de ser invitado como ponente a la I Jornada Profesional en Intervención Familiar con el Título “Nuevas perspectivas innovadoras en los procesos de intervención familiar” organizada por el Servicio de Atención a la Familia de la Concejalía de Acción Social del Ayuntamiento de Alcalá de Henares. En esta Jornada se habló de la teoría del apego y de la perspectiva de género en los procesos de intervención social, especialmente con familias. Con el aforo completo, tuve la oportunidad de hablar ante numeros@s colegas profesionales sobre bioética y deontología profesional, no como experto, sino como invitado a raíz de uno de mis artículos aquí publicados en Rompiendo Techos de Cristal, precisamente hablando de estos asuntos tan esenciales que están tan presentes en las práctica cotidiana en el Tercer Sector: la ética profesional. Dicho artículo me dio pie a extender mis lecturas en torno a la ética profesional y a combinarlas con mi trayectoria profesional para transmitir unas cuantas ideas básicas con la sana intención de compartir abiertamente un tema tan importante como la ética profesional entre compañer@s de profesión y crear espacios de reflexión conjunta que enriquezcan nuestra labor psicosocial.

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Para hacer llegar el contenido de lo allí expuesto, dejo aquí un resumen de mi ponencia con el ánimo de despertar interés en los profesionales de la intervención social en revisar el contenido ético de sus actuaciones, usar los principios básicos de la bioética, los códigos deontológicos y ciertos procesos metodológicos que garanticen que nuestras prácticas profesionales sean de calidad. En esta ponencia propuse el efectivo y constante cuestionamiento sobre la propia práctica como una metodología de intervención que sea llevada a cabo por cada profesional y por cada equipo multidisciplinar en cada momento de la intervención a fin de ofrecer una atención de calidad que respete los derechos de las personas en atención.

Al final, esto de la deontología profesional se reduce a conseguir alinear el ejercicio de nuestras prácticas profesionales con los principios éticos que definen los códigos deontológicos de cada profesión, de forma que realicemos buenas praxis y seamos conscientes de las malas praxis, alejando estas últimas de nuestro quehacer diario. Pero, ¿cómo hacerlo en el día a día cuando estamos absorbidos por ritmos veloces, inercias y sobrecargas de trabajo y no tenemos una cultura de la reflexión que nos permita aprender a parar, buscar espacios en los que detenernos, individual y grupalmente en equipo, sin que ello no sea percibido como una pérdida de tiempo?

Si tienes un rato, comparto contigo más. Ahí va.

¿Deben tener presente l@s profesionales del Tercer Sector los principios bioéticos y los códigos deontológicos en su trabajo diario? ¿Se revisan las prácticas profesionales para garantizar los derechos de las personas en atención? ¿Quién, cómo y con qué frecuencia se revisa la legitimidad ética de las intervenciones biopsicosociales?

Los principios fundamentales de la bioética y a los códigos deontológicos profesionales son herramientas básicas de la práctica cotidiana de l@s profesionales del Tercer Sector que apoyan procesos individuales, grupales y comunitarios de diferentes colectivos en situación de vulnerabilidad y exclusión social.

¿Alguien sabría decirme qué tiene que ver el Dios Apolo con este tema? Doy una pista: “JURO POR APOLO” Está bien, entiendo que no se te ocurra nada así que, te doy otra pista:“Y ME SERVIRÉ, según mi capacidad y mi criterio, del régimen que tienda al beneficio de los enfermos, pero me abstendré de cuanto lleve consigo perjuicio o afán de dañar”. Ambos son fragmentos del Juramento Hipocrático, un juramento público que pueden hacer las personas que se gradúan en las carreras universitarias de Medicina y Farmacia. Tiene un contenido de carácter ético y orienta al médico en la práctica de su oficio. En su forma original regulaba las obligaciones hacia los pacientes (Hipócrates fue un médico de la Antigua Grecia considerado el primer científico). ¿Por qué lo menciono aquí? Porque el Juramento Hipocrático está incluido, como cabecera, al inicio del actual Código Deontológico Médico y el Trabajo Social, la Educación Social y la Psicología también poseen sus propios códigos deontológicos. Todas ellas son profesiones que hoy en día trabajan de forma coordinada para atender necesidades biopsicosociales.

Juramento hipocratico

Hagamos un encuadre general y luego pasemos a cuestiones más concretas.

La ética es una disciplina filosófica que estudia el bien y el mal y sus relaciones con la moral y el comportamiento humano. El fundador de la ética fue Sócrates que vivió en el siglo V a.d. en Atenas (Grecia). No dejó testimonios escritos, sino que su doctrina fue transmitida por dos de sus alumnos, Jenofonte y Platón. Debido a sus enseñanzas, Sócrates fue acusado de IMPÍO y fue condenado a muerte bebiendo cicuta, una planta venenosa parecida al perejil. Frente al relativismo y escepticismo de los sofistas, Sócrates afirmaba que se puede llegar a establecer una moral válida para todos. Y esa es la esencia de los códigos deontológicos, el poder establecer unos documentos válidos para todo un colectivo profesional.

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Pero, ¿qué es la Deontología Profesional? El término deontología profesional hace referencia al conjunto de principios éticos que regulan internamente y guían una actividad profesional determinada y que establecen los deberes mínimamente exigibles a todos los profesionales en el desempeño de su disciplina. Cada profesión pone en práctica su propia deontología profesional mediante:

  1. La elaboración de Códigos Deontológicos que emanan de Organizaciones Colegiales:
    1. Consejos Generales Estatales (de cada profesión)
    2. Consejos Generales Autonómicos (de cada profesión)
    3. Colegios Profesionales
  2. La creación de Comisiones Deontológicas.

Por lo tanto, las normas deontológicas de cada profesión son autoimpuestas por esa misma profesión. Cada disciplina define la naturaleza de sus normas éticas para el ejercicio profesional. Los diferentes tipos de Organizaciones Colegiales estipulan, aprueban y modifican cuantas normas deontológicas consideren en su marco competencial y territorial.

Según el profesor José Ángel Ceballos Amandi, en el paradigma deontológico tradicional ejercido por las organizaciones colegiales han predominado funciones de control y supervisión, mientras que actualmente comienza a aparecer un nuevo enfoque deontológico en el que las organizaciones colegiales tiene funciones más orientadoras y consultivas.

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EL OBJETIVO DE LA DEONTOLOGÍA PROFESIONAL: Realizar una BUENA PRAXIS PROFESIONAL y evitar que los profesionales realicen malas praxis.

Según el profesor Francisco Idareta, en la Ética Profesional podemos encontrar tres dimensiones:

  1. Dimensión Teleológica: Investiga la finalidad de una profesión
  2. Dimensión Deontológica: Se refiere a valores, principios y normas que guían la conducta profesional. Los Códigos Deontológicos están consensuados por cada profesión y preestablecidos de antemano de forma que, al serles imposible a priori prever lo que sucederá, están muy limitados para orientar a los profesionales.
  3. Dimensión Pragmática: Análisis ético de las intervenciones concretas frente a un usuario singular y sus inciertas y contingentes circunstancias vitales

Cuando Teresa Zamanillo nos habla de ética del bienestar se refiere a que el Estado y las Administraciones Públicas deben hacerse responsables de la satisfacción de las necesidades sociales y encomiendan este trabajo a instituciones públicas pero también a entidades privadas del sector social. ¿Qué sería lo deseable? Sea cual sea la organización que recibe el mandato de atender esas necesidades sociales, lo ético desde la perspectiva del Bienestar Social es QUE NUESTROS SERVICIOS huyan de tratar a las personas en atención como MEROS USUARIOS, HUYAN de la monetización y del clientelismo y del estar demasiado pendientes de las subvenciones y considerar a la PERSONA un CIUDADANO con DERECHOS que han de ser satisfechos y asimismo que estas organizaciones, ya presten un servicio desde lo público o desde la externalización, sean AUTÉNTICOS AGENTES DE CAMBIO.

Basándose en las ideas de Alain Touraine, sociólogo francés, Teresa Zamanillo nos indica la importancia de la Ética Participativa. ¿Qué papeles o roles promovemos los profesionales en las personas en atención respecto a sus procesos de cambio? ¿Quién asume el protagonismo en ese cambio de la persona en atención? ¿El profesional es el protagonista de la intervención? ¿Cómo hacemos los profesionales para promover el PROTAGONISMO de la persona en su proceso de cambio? ¿Confiamos en las capacidades de las personas en atención? Si la intervención profesional coloca al usuario como un receptor pasivo de derechos, no solo la persona en atención queda cosificada sino que el profesional se convierte en el protagonista de la intervención. ¿Qué consecuencias tiene esto? Se refuerza sobre la persona en atención la idea de que es incapaz de modificar por sí mismo su situación. De tal forma que lo deseable desde el punto de vista ético es:

  • Considerar a la persona como un sujeto reflexivo.
  • Buscar que participe en su cambio para estimular el EMPODERAMIENTO.
  • Renunciar al poder como dominación del otro a través de una relación de ayuda tergiversada. Entender el CONCEPTO de PODER como el poder del sí mismo que el otro puede desarrollar en su interior.
  • No estamos para dar soluciones, estamos para ayudar a que las personas en atención encuentren sus soluciones y recuperen la confianza en su capacidad para transformar su vida y su entorno.

Por todo ello, lo ético es estimular la PARTICIPACIÓN de la persona en atención a tres niveles en las intervenciones individuales, grupales y comunitarias.

Antes de pasar a los conflictos éticos que pueden surgir en la intervención social, me gustaría mencionar que la Asociación Madrileña de Bioética expone algunas realidades actuales que pueden causar conflictos éticos en el ámbito médico y sociosanitario; fecundación in vitro y embriones crioconservados, clonación humana (reproducción artificial de células y tejidos humanos), medicina genómica (a partir del análisis individualizado del ADN), terapia celular (introducción de nuevas células en los tejidos para tratar enfermedades generalmente de carácter hereditario), eutanasia, eugenesia (intervención en los rasgos hereditarios para ayudar al nacimiento de personas más sanas), estirilizaciones forzosas (por ejemplo, en Perú, entre 1990 y 2000, 314.605 mujeres fueron esterilizadas en el marco del Programa Nacional de Planificación Familiar del gobierno de Alberto Fujimori), cirugía transexual, interrupción voluntaria del embarazo, obstinación terapéutica, contenciones mecánicas y químicas, sobremedicación. modificación de la capacidad de obrar, manejo y transmisión de la información.

A partir de un interesante artículo de Francisco Idareta titulado “Eufemización de la violencia ejercida en Trabajo Social” se expone a continuación una relación de malas praxis no éticas en el ámbito psicosocial:

ABUSOS DE PODER

  • Actitud prepotente y/o inquisitiva del profesional
  • Categorización negativa de la persona en atención (Por ejemplo, categorización diagnóstica)
  • La distancia simbólica (sano-enfermo, normal-desviado…)
  • La distancia física (Filtros de acceso al profesional, despachos…
  • Decidir por la persona en atención.

 

BUROCRATIZACIÓN

  • Permitir que los protocolos predominen en la evaluación e intervención sobre funciones de ayuda.
  • Pasar cuestionarios de evaluación de forma constante o repetida
  • Anotar y registrar en las citas en lugar de mirar a la persona.
  • Irregularidades de facturación

 

ATENCIÓN DIRECTA INADECUADA

  • No dar atención
  • Dar atención de mínimos o insuficiente
  • No hacer seguimiento de una caso
  • Retrasos en la atención haciendo esperar de forma habitual

 

MANEJO INADECUADO DE LA INFORMACIÓN

  • Usar procedimientos inseguros en la transmisión de la información
  • No pedir consentimiento expreso para manejar la imagen y los datos de carácter personal
  • Vulnerar la confidencialidad
  • No actualizar las notas y los registros
  • Tergiversar la información

 

RELACIÓN INADECUADA PROFESIONAL-USUARIO

  • Actuar contratransferencias
  • Fomentar la dependencia respecto al profesional
  • Establecer relaciones de índole sentimental con la persona en atención.

 

 

CÓMO AUTERREGULAR LA CONDUCTA ÉTICA

En la ponencia propuse varias fórmulas que resumo aquí y desarrollo más abajo:

  1. Usar Principios Básicos de la Bioética a Aplicados al Ámbito Psicosocial (mirar el post en este mismo blog)
  2. Pasarse a sí mism@ el Cuestionario C-AE (Autoevaluación ética) elaborado por Francisco Idareta.
  3. Recurrir a nuestros Códigos Deontológicos de forma periódica y sistemática.
  4. Y desde un enfoque pragmático de la ética profesional:
    • Realizar metacomunicación interna en Equipo como una metodología ética.
    • Someterse a supervisión externa
      • Individual
      • Grupal-equipo
    • Tener en cuenta otras coyunturas éticas en lo cotidiano como descategorizar, monitorizar(nos), no fragmentar a la persona, innovar en nuestras respuestas, arriesgar en los casos sin ser temerarios, concedernos el derecho a errar y construir el “buen equipo” en el que los procesos cuentan con la garantía de que el equipo multiprofesional sabe resolver sus conflictos de relación en aras de una operatividad ética.

CÓMO AUTERREGULAR LA CONDUCTA ÉTICA(I)

Principios Básicos de la Bioética APLICADOS AL ÁMBITO PSICOSOCIAL (ampliado en el post de este mismo blog)

  1. Principio de No Maleficencia.

“Lo que estoy haciendo para esta persona… ¿es no maleficente?”. Es decir, la pregunta directa sería, “¿estoy dañando a la persona de alguna forma?

  1. Principio de Beneficencia.

Es la obligación profesional de hacer el bien a las personas en atención. Aquí la clave reside en que ese actuar en beneficio de la persona en atención debe tener en cuenta sus deseos y contar con su consentimiento. La pregunta que debemos plantearnos periódicamente es “Lo que hago por esta persona o grupo, ¿es conforme a sus deseos?, ¿he recibido consentimiento para actuar en su beneficio? Actuar en sintonía con los deseos y bajo su consentimiento, para lo cual, debemos garantizar que les hemos informado de forma completa y que se ha comprendido dicha información.

  1. Principio de Autonomía

Las personas en atención son capaces de tomar decisiones sobre su propia vida y, por lo tanto, que pueden aceptar o rechazar cualquier intervención propuesta por los profesionales que le apoyan. Aquí deberíamos preguntarnos, “¿estoy permitiendo y favoreciendo que la persona tome sus propias decisiones?

  1. Principio de Justicia.

Estamos obligados a brindar un trato igualitario y no ejercer ningún tipo de discriminación, sea como sea la persona en atención. La pregunta sería “¿Doy un trato igualitario sin discriminación ninguna a todas las personas en atención?

 

CUESTIONARIO DE AUTOEVALUACIÓN ÉTICA(II)

El profesor Francisco Idareta elaboró un instrumento para medir la orientación ética de los profesionales del Trabajo Social y disciplinas afines llamado C-AE

Se trata de una escala LIKERT de 7 puntos y 39 items referidos a 15 dimensiones filosóficas basadas en la Ética aristotélica, Ética kantiana, John Stuart MIll, Karl Marx, Nietzsche, Existencialismo, Ética de la responsabilidad de Enmanuelle Lévinas, Carol Gilligan, el determinismo y el indeterminismo, ética lógica y comunitarismo. Esta escala se basa en la idea de que los principios filosóficos de estas corrientes filosóficas siguen aún vigentes en la sociedad actual y forman parte de nuestra forma de vida cotidiana sin que la mayoría de las profesionales seamos capaces de identificarlas a la hora de reflexionar e intervenir éticamente en las prácticas profesionales que llevamos a cabo. Es una forma de examinarse a uno mismo a nivel ético que nos hace conocer mejor nuestras fortalezas y debilidades éticas, lo que puede contribuir a llevar a cabo buenas praxis profesionales.

CÓMO AUTERREGULAR LA CONDUCTA ÉTICA (III)

CÓDIGOS DEONTOLÓGICOS

He revisado 3 Códigos Deontológicos: Trabajo Social, Educación Social y Psicología. Los tres Códigos Deontológicos son muy similares y señalan que las prácticas profesionales deben seguir los siguientes valores y principios:

Respeto y ausencia de cualquier tipo de discriminación

Aceptación

Superación de categorizaciones

Ausencia de juicios de valor

Individualización

Promoción Integral de la persona

Igualdad de oportunidades y Garantizar el acceso a recursos

Justicia Social y Solidaridad

Reconocimiento de derechos humanos y derechos sociales

Autonomía y autodeterminación

Responsabilidad y corresponsabilidad

Coherencia hacia la institución en la que trabaja

Colaboración con otros profesionales (interna y externa)

Integridad

Respeto a la intimidad y confidencialidad y recabar consentimiento expreso.

Uso responsable de la información

Identificar y desarrollar fortalezas

Promover y motivar hacia el compromiso, la implicación y participación.

Decisiones no consensuadas: en coherencia con los deseos, intereses y necesidades

Procurar la continuidad de la intervención ante derivaciones

Solicitar limitación cautelar de la autodeterminación cuando haya riesgo para sí o para otros.

Ausencia de conductas de lucro, interés o beneficio propio.

Promover el intercambio de conocimientos, experiencias e ideas.

Ayuda diligente hacia otros colegas/Respeto a otros colegas (peritajes ámbito judicial)

Registrar y archivar documentación

Evaluación objetiva

Comunicar por escrito a la organización colegial el incumplimiento de normas deontológicas.

Informar a autoridades competentes de violaciones de derechos humanos, malos tratos, acciones crueles, inhumanas o degradantes.

Guardar secreto profesional sin límite temporal.

El Código Deontológico de Educación Social coincide en todo con el anterior pero incide más en:

  • Promover la participación comunitaria
  • Separar lo profesional de lo personal (hacia los usuarios)
  • Denunciar el intrusismo profesional

El Código Deontológico de Psicología también coincide en todo lo anterior pero, además, incide en:

  • Transferir el caso a otros profesionales si los objetivos no son alcanzados.
  • No crear falsas expectativas
  • Normas y límites respecto a investigaciones experimentales con seres humanos y animales.

Una pregunta, ¿cuánto tiempo hace que no revisas tu código deontológico?

 

CÓMO AUTERREGULAR LA CONDUCTA ÉTICA (IV)

DESDE UN ENFOQUE PRÁGMÁTICO de la Ética Profesional en profesiones de Intervención Social

  • Metacomunicación interna en Equipo
  • Supervisión Externa
    • Individual
    • Grupal-equipo
  • Otras coyunturas éticas a tener en cuenta en lo cotidiano:
    • Descategorizar. Quitar etiquetas (diagnósticas, cognitivas, sociales) y entender a la persona en su contexto.
    • Monitorizar(nos). Vigilar nuestras intervenciones profesionales mediante la autocrítica y la crítica de nuestros colegas.
    • No fragmentar. Usando el modelo biopsicosocial, considerando que las necesidades están interconectadas y buscando soluciones en estas tres dimensiones.
    • Innovar. ¿Qué sentido tiene aplicar viejas soluciones a nuevos problemas sociales?
    • Arriesgar. ¿Ser conservadores o arriesgar? Por ejemplo, sin ser temerarios, ¿es ético no arriesgarse a provocar cambios sustanciales en una familia con dinámicas disfuncionales solo por si fallamos?
    • Errar. No hay que tener miedo a equivocarse, tenemos derecho a errar. Afortunadamente, no estamos solos, tenemos a compañeros y al equipo para sentir su respaldo
    • El buen equipo. Un buen equipo multiprofesional no debe perderse en conflictos de relación, debe resolverlos para ser operativos y estar concentrados en la tarea. ¿Cómo vamos a ayudar a resolver disfuncionalidades desde equipos disfuncionales? No resolver los conflictos de relación es una mala praxis que afecta a las personas en atención.

Finalmente, la ponencia quedó cerrada con la lectura de unos fragmentos de la Oración de Maimónides (prestigioso médico y filósofo judío y cordobés del siglo XII), también incluida en el actual Código Deontológico Médico. Se trataba de una oración diaria de un médico antes de salir a visitar a sus enfermos:

“Oh Dios, llena mi alma de amor por mi arte y por todas las criaturas

Sostén la fuerza de mi corazón para que esté siempre pronto a servir al pobre y al rico, al amigo y al enemigo, al bueno y al malo. 

Haz que no vea en el hombre más que al que sufre. 

Que mi espíritu se mantenga claro en el lecho del enfermo, que no se distraiga por 

cualquier pensamiento extraño.

Haz que mis pacientes tengan confianza en mí y en mi arte y que sigan mis consejos y 

prescripciones. 

Aleja del lecho de mis pacientes a los charlatanes, al ejército de parientes que dan mil 

consejos y a aquéllos que saben siempre de todo.

Si los ignorantes me censuran, otórgame que el amor de mi arte, como una coraza, me 

torne invulnerable, para que pueda perseverar en la verdad.

Otórgame, Dios mío, la indulgencia y la paciencia necesaria al lado de los pacientes 

apasionados o groseros. 

Haz que sea moderado en todo, pero insaciable en mi amor por la ciencia. 

Aparta de mí la idea de que lo puedo todo. 

Dame la fuerza, la voluntad y la ocasión para ampliar cada vez más mis conocimientos. 

Que pueda hoy descubrir en mi saber cosas que ayer no sospechaba, porque  el  arte  es 

grande  pero  el  espíritu  del  hombre  puede  avanzar  siempre más adelante”. 

 

Fuentes que sirvieron de inspiración para la ponencia:

    • Asociación de Bioética de la Comunidad de Madrid.
    • Teresa Zamanillo (Trabajadora Social, referente académico para el Trabajo Social en España)
    • Francisco Idareta (Investigador, Profesor en la Universidad Pública de Navarra, Doctor en Trabajador Social y Presidente de la Comisión Deontológica del Consejo General del Trabajo Social)
    • José Ángel Ceballos Amandi (Profesor de Ética Profesional en Trabajo Social de la Universidad Pontificia de Madrid)
    • Código Deontológico de Trabajo Social
    • Código Deontológico de Educación Social
    • Código Deontológico de Psicología
    • Código Deontológico de Medicina.

 

 

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